sábado, 9 de julio de 2011

Alpargatas, sí. "E-readers", también.

En este afán de quejarme por las modas, debo admitir que me fascinan los "e-readers". La posibilidad de llevar a todos lados parte de mi biblioteca es más que tentadora.

Por otra parte, me imagino las ilimitadas  posibilidades de edición, creación y recreación de textos en el aula. ¡Cada chico leyendo su "e-book", subrayándolo, comentándolo, enriqueciéndolo con links y compartiendo eso con sus compañeros y conmigo!


Mmm... cada vez me gusta más. ¿Estaremos muy lejos de ese momento?

viernes, 1 de julio de 2011

Pienso y "escribo" en voz alta

Uso computadoras desde la década del 80. Toda una pionera. Por esos años, mis alumnos no eran siquiera un "protecto" de vida (y quizá muchos de mis compañeros de este curso tampoco habían nacido aún). Sin embargo, yo ya usaba las viejas "XT" en las que había que cargar el programa (que venía en DKT de 5 1/4") en la ranura superior y otro DKT en la inferior, para guardar los archivos. ¡¡No teníamos disco rígido, ni memoria, ni colores, ni nada de nada!!

Digo esto para que no se crea que soy tan retrógrada o troglodita. O algo así.

Y lo digo porque todavía me parece que estamos viviendo una especie de "moda" didáctica: "¡Hay que usar las Tics!", "Los chicos viven frente a una computadora, son "nativos digitales" (?????)", "Los docentes se tienen que modernizar", "La tecnología nos abre un mundo y no podemos darle la espalda", y tantas frases que escuchamos y leemos día a día.

No soy necia. Hago este curso para aprender y voy a aprender, no me cabe ninguna duda. Pero también sé que mis urgencias, mis necesidades en la clase (las esenciales) pasan por otro lado.

Mis alumnos ya buscan en la red información, ya leen libros digitales, ¡van a la escuela con I-Pad! Twittean desde hace mucho tiempo, tienen "blackberrys" de última generación, viven permanentemente "on line". ¿Y?

Todavía no entienden consignas, no perciben lo que más allá de lo literal, no saben separar en sílabas las palabras, no son capaces de relacionar lo que estudian en distintas materias.


¡Qué quieren que les diga! Internet no los (nos) va a ayudar a mejorar esto. Esto se hace con otra cosa. Con otra voluntad, con otras ganas, con otro compromiso, con otra decisión política que va más allá de entregar computadoras en los colegios.

Mi amiga Verónica P. lo explicó mejor que yo en su blog seguíparticipando. No me hagan caso, soy así de pesimista.